Les quería contar sobre mi marido y las cosas que me hace. Tengo 41 años, y ambos somos bien calientes, pero mi marido se pasa. Siempre me anda tocando las tetas y el culo, incluso en los lugares más increíbles, y me ha hecho cosas que jamás pensé que haría y que me gustaron mucho.
Como les decía, a cada rato me toma las tetas (que las tengo bastante grandes) y me pone la mano sobre su paquete. A veces estoy cocinando, viene por detrás y me toma las tetas, me las saca del sostén y me empieza a tirar los pezones, hasta hacérmelos doler, pero me gusta.
Una vez estábamos almorzando y se levantó de la silla, se acercó a mí, se sacó el pene y empezó a masturbarse, apuntando a mi plato. Acabó arriba de mi comida, y me dijo que me comiera todo, cubierto de semen. Lo hice y estaba bastante delicioso. Después le lamí el pene para limpiarle el resto de semen.
Cuando va al baño y yo estoy ahí, le gusta que le tome el pene mientras mea, y que me moje las manos en su orina. También le gusta verme mear, y me hace abrirme la concha para ver como sale el chorro de orina.
En una ocasión en que estábamos en una comida, sentados de espaldas a la pared de la habitación, me levantó la falda y me metió disimuladamente el dedo en el hoyito del culo. Para que les cuento mi sorpresa cuando sentí su dedo tanteando mi raja. Me moví un poco hacia atrás en la silla, para dejarle más campo de acción, y empezó a meterme el dedo en el hoyito, y culearme con el dedo. Lo disfruté mucho. Imagínense, conversando, mientras mi marido me culeaba en la raja.
Una vez que mi hermana vino de visita, y estábamos cocinando, llegó y me levantó la falda delante de ella, me corrió el calzón para un lado y me abrió la raja. Mi hermana abrió unos ojazos que no les cuento. Mi marido le sonrió y le dijo a mi hermana:
- "¿No es cierto que tiene linda la raja?" -
Mi hermana, al principio estaba desconcertada, y no supo que responder, pero rápidamente entró en onda, y le contestó a mi marido:
- "Es verdad que la tiene linda. ¿Se lo metes por el hoyito también?" -
Al tiempo que fue y ella me metió el dedo en el hoyo del culo. Mi marido le contestó:
- "Claro que sí, y le encanta, ¿No es cierto mi amor?" -
Y yo le contesté:
- "Me gusta mucho sentirlo adentro de mi poto" -
Mi hermana siguió culeandome con el dedo, y de repente se agachó y me empezó a lamer el hoyo.
- "¿Te gusta, hermanita?" - me preguntó.
Yo apenas pude responder que sí, que siguiera. Mi hermana me preguntó entonces;
- "¿Y te gustaría verme la raja, hermanita?" -
Yo le dije que por supuesto, que por favor me la mostrara. Y fue y se levantó la falda, se bajó el calzón, se inclinó y se abrió el culo con las dos manos, mostrándonos la raja abierta a mi marido y a mí.
- "¿Les gusta mi hoyito?" - preguntó.
Los dos con mi marido respondimos que sí, y nos acercamos a lamerle el hoyo. Al final terminamos los tres lamiéndonos la raja, mi marido y yo lamiendo a mi hermana, ella y yo lamiendo el hoyo del culo a mi marido, y él y mi hermana lamiendo el mío. Estuvo exquisito.
Después le contaré más acerca de como jugamos mi hermana y yo.
Besos.
Ana Patricia