Relatos Eroticos Gratis

Iniciacion en el campamento familiar

Por megan_shallem (Otros) 16773 lecuras

Mi nombre es Megan y tengo 25 años, me inicié a los 18 años y eso es lo que quiero contarles. Quien me inició es mi papá, nada fuera de lo normal. Les cuento un poco,... a esa edad yo estaba bastante excitada en cuanto al sexo. Me masturbaba cada vez que nadie me miraba. A veces tenía que irme al baño en medio de una reunión, o después de bajar de un colectivo, lo que fuera, para hacerme una paja porque no aguantaba.

Ese verano salimos de vacaciones con mi familia a una zona de playas. Nos gusta salir en carpa de vacaciones, nos llevamos colchones y dormimos en el suelo de una carpa muy grande. Mi familia se compone de mi mamá, mi papá y un hermano dos años más grande. Ese fue un verano como cualquier otro, al llegar la noche siempre hace frío, asi que dormíamos tapados con frazadas y bien acurrucados para darnos calor. Yo siempre dormía en un extremo al lado de mi mamá y mi hermano en el otro extremo al lado de mi papá. Pero esa noche vario el orden porque mi mamá y mi papá tuvieron una discusión, así que mi hermano y yo terminamos en el medio y mis padres a los extremos. Yo estaba al lado de mi papá esa noche, y hacía un tremendo frío. Yo me había puesto solo una camiseta para dormir asi que me pegué bien a mi papi, en posición de cucharas, o sea, mi culito quedaba bien pegado a él, mi espalda contra su panza.

Cuando me acerqué a el, el me abrazó atrayéndome mas hacia a el. Yo pensé inocentemente que era por cariño, para darme mas calor. Pero empecé a notar que algo se endurecía, su pene había empezado a crecer alcanzando una dimensión que yo no conocía. Me empecé a excitar y me empecé a mover, frotándome contra ese glande que se me brindaba generoso. Mi papá gimió y empezó a acariciarme los pechos, cosa que me volvió literalmente loca. Me metí los dedos en mi rajita y me empecé a masturbar con furia, pero mi papi me agarró la mano y metió sus dedos expertos hasta hacerme alcanzar un orgasmo. Yo no se si estaba bien o mal lo que hacíamos pero me volvía loca de excitación, me encantaba.

Cuando mi papi me sintió retorcer de placer en mi orgasmo, saco su pene de su prisión y me penetró con fuerza. Yo estaba tan mojada y tan dilatada que no sentí ningún dolor. Solo sorpresa, me sentía totalmente llena con ese pene tan grande adentro mío. Mi papá me agarró por detrás de la cintura, me susurró que no hiciera ruido, y se empezó a mover hacia adelante y hacia atrás con cautela, mi hermano y mi mamá estaban al lado nuestro plácidamente dormidos. De pronto no se pudo contener y se movió con mayor velocidad a la vez que me iba llenando de una leche cálida y abundante.

Después se desplazó por la cama, se metió entre mis piernas y lamió toda la leche que se derramaba entre ellas, y de a poco fue besándome en mi conejito, metiendo la lengua hábilmente en mi agujerito, hasta hacerme llegar a otro orgasmo que casi me aullar de placer. Debo decir que tuve que morderme la mano para no gritar. Para devolverle el favor hice lo mismo y empecé a lamer su pene para limpiarlo de toda la leche que allí quedaba. Para mi sorpresa este empezó a crecer en mi boca mientras yo lo limpiaba, y mi papá me empujaba la cabeza hacia abajo para que yo siguiera. Nunca lo había hecho pero enseguida me di cuenta de que iba aquello, me empecé a excitar, mi papá movía su pene en mi boca como si fuera una concha, y yo lo lamía metiéndolo y sacándolo de mi boca hasta que se empezó a correr, y yo me lo bebí todo, para que no quedara ningún rastro de nuestras fechorías.

Puse otra vez la cabeza sobre la almohada y papá me dio un beso muy largo, de buenas noches, de agradecimiento, no se. Cuando me di vuelta, vi que mi hermano estaba despierto y me miraba. Su mirada me dio miedo, era una mirada de que había visto todo. Sin decirme nada bajó la sábana hasta la altura de su pecho y me mostró la paja que se estaba haciendo en mi honor. Sin decir me di vuelta y le ofrecí mi conchita, que todavía estaba húmeda. El me penetró con suavidad, y se empezó a mover despacio, no hay que olvidar que mi madre estaba al lado de el. Me empezó a besar el cuello y me excitaba mas, empecé a moverme yo tambien, y mientras sentía que me llegaba otro orgasmo, sentí como los chorros de esperma de mi hermano me inundaban. Y asi nos dormimos, abrazados como dos buenos hermanos. Demás está decir que aunque mis padres se levantaron temprano para aprovechar el día, nosotros mi hermano y yo nos quedamos en la tienda, tratando de recuperar tanto tiempo perdido.

Top Sexo Gratis

Contactos GraTIs