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Mi hermana mi amiga y yo (III)

Por Anónimo (Lesbico) 12278 lecuras

No habia visto a Dora desde Manzanillo pero le llame para invitarla a la boda y me dijo que si acudiría. Con Katina no he hablado pero en casa de mama me dijo lo de la boda y se sonrió. Acordamos que Dora pasara por mi para no llevarnos dos coches y para que ella no anduviera solo se quedaría a dormir conmigo. Antes de irnos bajo mama para que le diera el visto bueno de su arreglo; “¿Cómo quede Marcela?”. Te ves muy bien, le dije. ¡Buenísima!, pensé para mis adentros.

Tiene el pelo corto y se lo peino como hombre, con unos aretes pequeños y una gargantilla haciendo juego con los aretes. Un vestido negro de mangas muy cortas y un escote discreto en redondo. El vestido le llegaba casi al tobillo con una abierta hasta arriba de las rodillas de ambos lados, ajustado a la cadera. Los zapatos eran sandalias de tacón alto 8-10cms aprox.

Como quedamos llego Dora por mi, ¡despampanante¡. Con un vestido blanco brilloso, muy ajustado al cuerpo que le marcaba mas sus nalgas y sus piernazas. Con un escote cerrado pero profundo, hasta media pantorrilla de largo. Era claro que no llevaba brasier y parecía que tampoco pantaleta, el pelo recogido como al descuido y con aretes largos. Los zapatos de tacón alto con correas cruzadas que se atan arriba del tobillo y que parece que se están desatando. Yo me puse un vestido negro de tirantes al cuello, escotado hasta media espalda y del busto hacia abajo una abertura en forma ovalada que me llegaba hasta el ombligo, sin brasier. Unas botitas arriba del tobillo con unas calcetas con holanes arriba y una pantaletita bikini blanca muy apretadita tambien de holanes. A Katina no la vi hasta la misa y me pareció impresionante. Tenia una blusa negra de seda sin hombros abotonada en el cuello, tambien tiene el pelo corto y lo peino como hombre. La falda tambien negra muy ajustada con medias negras y unos zapatos de charol y tacón súper alto, sin brasier y con una gargantilla en oro y unos pequeñísimos aretes: Como la perfecta dominatrix.

Nos fuimos a la misa y de ahí al casino donde seria la fiesta. Nos sentamos Dora y yo en una mesa con mi hermano y su esposa, Katina en otra con su cuñado y mis papas en otra con unos amigos. No tardaron en sacar a bailar a Dora y Katy ya estaba bailando con su esposo, yo veía como ellas se estaban calentando pensando en lo que vendría al final de la fiesta. Katina me tenia embelesada con ese atuendo, con esa falda que al bailar se le pegaba a sus piernotas envueltas en las medias negras. Yo ahí sentada tomándome el segundo tequila pero ya calientita. Viene Katina y se sienta a un lado mío cruzando las piernas haciendo que la falda se suba un poco al tiempo que me dice volteando a verse sus piernazas; “me puse medias con liguero... y no traigo pantaletas”, se levanta riendo picaramente y se marcha.

Viene Dora y le digo; ven, acompáñame al baño. Entramos y estaban dentro dos señoras, sonríen y se salen. Yo atraigo hacia a mi a Dora quien sonriendo complacida me ofrece su boca entre-abierta, le clavo mi lengua para atrapar la suya y se la empiezo a chupar. Ella me aprieta de las nalgas, nos separamos mirándonos un momento y sin decir nada salimos del baño. Al llegar a la mesa mama esta ahí y me dice que la acompañe al baño, entramos y no hay nadie. Mama me atrae suavemente (antes que con Dora y Katy ya tuve mi primera relación lesbiana con mama) y me pasa su lengua por mis labios para luego separarse un poco y dejarme ver su mirada lujuriosa al tiempo que me dice; “Marcela, tengo muchas ganas”, esa mirada y el olor a tequila me enervan. Yo me hinco y por las aberturas de los lados de su vestido le meto las manos para subírselo hasta meter mi cara entre sus piernas y oler ese vapor y sentir la humedad en su pantaletita. Me levanto y le paso mi lengua por sus labios, al separarme me dice; “que pantaleta te pusiste”, - una blanca apretadita - le contesto. Salimos del baño. Al llegar a la mesa esta Dora sentada, mama se va con papa y Dora me dice; “ya me quiero ir”. Yo le contesto; “¿Ya quieres que te coja pinche Dora?”, ella se muerde los labios y me pregunta; “¿Tu que crees?”. Nos llega Katina por detrás y nos dice; “dejen poner mas borracho a mi viejo y nos vamos, no crean que se me van a escapar par de manfloras”.

Pasa un rato y Katina me hace señas de que ya es hora de irnos, llamo a Dora y salimos junto con mis papas. En la puerta mama se acerca y me dice; “mañana en la tarde voy”, y agrega, “me compre un short que te quiero enseñar”. Nos vamos en el auto de Dora y mi hermano con su esposa se viene con nosotras asi que casi no hablamos dora y yo. Al llegar Katina me dice; “ deja que se acueste... te tengo una sorpresa”, dice sonriendo y antes de que entre al departamento le digo que dejare la puerta sin seguro y que se lo ponga al entrar. Llegamos Dora y yo a la recamara y me dice; “Ya hacia rato que me quería venir”. Me acerco a ella y retrocede hasta pegar con la pared y yo empiezo a tocar sus mejillas con mis labios poniendo mis manos a los lados de su cabeza, ella levanta los brazos para ponerlos en mi espalda e iniciamos un vaivén suavecito mientras le digo cuanto me gusta esa noche; “que rica te ves... me gusta como hueles... a ver, déjame ver tu lengua, sacala, quiero vertela”. Y ella; “uuumm... uuumm”. La volteo de espaldas a mi y la cojo de sus caderas quedando yo de espaldas a la pared mientras le digo; “Quiero sentir tus nalgas en mi panocha mientras te aprieto tus chichis”. Le suelto el vestido de la parte de arriba y queda desnuda, con sus tetazas al aire.

Mientras me aprieto contra sus nalgas ella recarga su cabeza en mi hombro y yo le beso la nuca y atrás de las orejas diciéndole; “Quiero estar entre tus piernas, quiero vertelas... tengo ganas de tenerte encuerada” y con mis manos le sobo y le pellizco sus pezones. Sin notarlo entra Katina y se para frente a nosotras con los ojos llenos de lujuria nos dice; “Hoy quiero que las dos me chinguen a mi, las dos juntas”. Le tomo una teta a Dora y le digo a Katina; “mira, ¿no se te antoja?”, sin dejar de restregar mi pubis contra las nalgas de Dora. Se acerca Katina y se le pega a Dora de un pezón al tiempo que la hace gemir, yo me hago a un lado y veo como mi hermana hace honor a su vestuario: “¡Asi te quería tener pinche puta!... ¡te quiero comer el culo!. Mientras le pasaba su larga lengua por el cuello mordiéndoselo haciendo que Dora chillara de placer-dolor. Yo me desato el vestido y me empiezo a masajear mis tetitas que ya están con los pezones parados y rojos, el vestido se me cae solo al piso quedándome en la pantaletita con ligeros holanes y mis botitas. Me veo en el espejo y lo que veo me emociona. Me veo delgada, con los pezones parados y la cara encendida por el tequila y por la excitación sexual. Las botitas hacen que mis nalgas se me levanten y voy y me le pego a mi hermana por detrás, Dora ya esta vuelta loca. Siento un bulto extraño en las nalgas de Katina y le pregunto si se puso algo ahí; “ya veras”, me contesta. Me quito mis botitas y me subo a la cama con mis pantaletita y las calcetas blanca a sobarme mi encharcada panocha. Dora le desabrocha la falda a Katina y esta la deja caer al piso. La blusa tiene un resorte en la cintura y luego una pequeña faldita que le cae sobre la cadera dejando ver entre sus nalgas una verga enorme. Al preguntarle sobre tan maravilloso juguete voltea y por delante la lleva atorada con el liguero haciendo que parezca que es de ella ya que le sale de su panocha totalmente pelada: Se ve tremenda mi hermana con esa verga entre sus piernas. Se la quita y empieza a dársela a chupar a Dora quien la toma con ansia y se la pasa por sus tetas.

Yo viendo a mi hermana por detrás no dejo de admirar su tremendo trasero desnudo y esas piernazas cubiertas solo por las medias negras y el liguero. Mi hermana trae a Dora hasta la cama y le deja caer el vestido al piso, yo me quedo mirando esas nalgotas en las que se pierde el hilo de la tanguita. De espaldas Dora se ve fenomenal; por los tacones se ve mas alta y las nalgas levantadas, la espalda exquisita, sus piernas gruesas y carnosas por las que le puedo ver parte de su puchita. Katina la mira de arriba a abajo y me dice; “Mira la puta de la Dora”, al tiempo que la voltea para que yo la pueda ver de frente. Lleva una tanguita pero por delante tambien tiene solo un hilito que se le mete en su puchita que ya esta bien abierta. La tiende suavemente en la orilla de la cama dejando sus nalgas en el borde y Dora separa las piernas. Esta totalmente rasurada y los labios y su clítoris están bien hinchados. Katina le quita esa tanguita mirando como Dora se restrega sus tetas entre-cerrando los ojos y gimiendo. Toma Katina la tremenda verga con dos cabezas y mostrándosela a Dora le dice; “veras lo que te espera puta caliente” Y de un golpe se la entierra haciendo que Dora la coja para no dejarla ir; ”chingate... chingate pinche perra”, le dice y se me acerca a mi que no he dejado de ver lo que hacen.

Yo estoy acostada en la cama con mis piernas separadas, Katina se inclina poniendo una rodilla a un lado mío y dejando un pie apoyado en el piso, sus tremendas nalgas quedan como suspendidas en el aire y sus piernotas enfundadas en esas medias negras. Se me acerca y me pasa su lengua por una chichi y continua hasta llegar a mi boca y por los labios me pasa nuevamente su larga lengua mientras con su mano me acaricia mi pucha sobre mi pantaletita diciéndome; “ te me antojabas desde que en la noche oía cuando te masturbabas”, “quería subirme a tu cama y chingarte” “¡Voltéate cabrona marcela!”, me dice al tiempo que me toma de mis caderas y me pongo boca abajo. Jala mi pantaletita para metermela entre mis nalguitas para luego bajármelas de un tirón. Yo quedo ahí esperando con las piernas separadas sabiendo que mi panocha recién rasurada se ve toda mojada. Me recorre mis piernas hasta los pies y me quita una calceta y luego la otra deteniéndose para chuparme los dedos como si fueran pequeñas verguitas. Y yo jadeando, sin hablar, dejándome hacer lo que ella quiera. Me suelta el pie ya todo ensalivado y me separa aun más mis piernas y me jala de las caderas para que me ponga a gatas. Yo volteo a ver a dora y ella esta metiendose el juguetote de mi hermana pero sin dejarnos de ver.

Mi hermana se quita la blusa dejando caer sus tetas con los tremendos pezones erectos y se arrodilla detrás de mi para empezarme a lamer mi encharcada panocha. Acerca una de sus tetas a mi panocha y con su parado pezón empieza a acariciar mi pucha, yo siento lo pesado de su chichi en mi rajita y levanto mi culo aun más. Me chupa y yo volteando a ver a Dora quien ya se ha subido a la cama y recargada en la cabecera nos mira metiendose esa tremenda verga, tomando con sus manos el pedazo que le queda fuera mostrándomelo con su roja cabeza como invitándome a ir para que me lo clave del otro extremo. Yo ansió ir pero no puedo escapar de lo que mi puta hermana me esta haciendo. Esa larga y dura lengua queriendo entrar en mi culito me tiene prisionera a gatas. De pronto Katina se detiene y me ordena; ”!Siéntate Marcela... ándale pinche perra, quiero que me chupes¡” Me siento al borde de la cama mientras ella se quita el liguero soltándolo al piso y cuando sube el pie a la cama para quitarse una media le detengo la mano y me inclino para empezar a chuparle la punta de su zapato, se lo quito y me meto el largo tacón a mi boca chupandolo al sacarlo. Le quito el otro zapato y las medias dejando a mi hermana totalmente encuerada frente mío mirando con ansia hacia su panocha que me muestra su clítoris parado, enorme. Con sus cerca de seis centímetros de largo, palpitando; “¡mamamelo perra... ándale putita, chupamelo... trágatelo!”, me dice la depravada de Katina. Me lo acerco y me lo meto a la boca completo, quiero sentir dura a la pinche verguita de mi hermana. Lo siento duro como una lengua, suavecito pero rígido. Lo siento como de desliza entre mis labios. Me lo saco y lo sostengo entre mis dedos desde su nacimiento haciendo que se vea más grande y asi, apuntando hacia el techo, le paso mi lengua por todos lados haciendo que mi hermana se arquee hacia atrás mientras yo la sostengo de sus nalgazas, sobandoselas.

La volteo para ponerla sobre la cama y ella queda ahí con las piernas abiertas jalándome con las manos para que continué con mi labor de mamadora. Me hinco frente a ella y me inclino para seguir chupandole su parado clítoris cuando de pronto siento como Dora me coge de mis caderas y me pasa su mano por mi rasurada y mojadísima panocha para enseguida pegarseme hambrienta en mi enorme pucha dándome su lengua, metiendomela, mordiéndome mis piernas, haciéndome gemir y mover mi culo en el aire. Me empiezo a venir junto con Katina y la habitación se llena del olor de nuestros jugos resbalosos, se llena de gemidos primero y gritos después. ¡Cuanto me gusta hacer el amor con mujeres! ¡Que caliente me pone ver encueradas a Katina y a Dora! ¡Olerlas... probarlas... oírlas gemir! ¡Quiero mas... mas puchas... mas mamadas... mas tetas!.

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