En la ciudad donde ahora vivo, no lo digo, porque es pequeña y seguro que si digo más mi foto aparecerá pegada en todas las farolas y de momento, prefiero seguir de incógnito, he conocido a una amiga de nombre Marina, mayor que yo, muy bella, no le van las mujeres, y es como yo una comedora de hombres. Me ha presentado a algunos de sus amigos, pero sobre todo me invitó el fin de semana pasado a una despedida de soltero en Londres, desde aquí es fácil y barato llegar, y aunque el avión no te deja en Londres, a nuestra llegada ya nos esperaban unos proveedores suyos que celebraban la mencionada fiesta.
Del vuelo no hablo, es barato, pero más cutre no puede ser.
Como digo, a la llegada nos esperaban y tras las presentaciones, nos metimos en el coche rumbo a la fiesta. Yo entré atrás junto a un tío descomunal que no perdió el tiempo y en el trayecto me hizo un dedo, tenia los dedos como pollas, que me supo a gloria y se quedo con mi tanga de recuerdo, morreamos un poco en el coche y me preparé para un fin de semana de total lujuria. La fiesta era en una casa en las afueras, al llegar me sorprendió el hecho de que había diez o doce tíos a cuál más grande y chaval de unos veinte años, tenia veinticinco, Marina y yo. Y eso era lo que pasaba, Marina había organizado una orgía donde nosotras éramos el único material femenino. Me dio miedo, pero, pregunte:
- ¿Quién es el protagonista?. Mi inglés es bueno, pero con acento USA que es donde lo aprendí.
El jovencito se presento y pensé que era mejor que me lo follara antes, porque no sé lo que pasaría después. Nos retiramos a un rincón del salón, me fije que la ropa de Marina volaba por los aires al tiempo que pantalones, slips y un montón de camisas. El futuro esposo de nombre Adam, se lanzo como un loco a mi entrepierna, le deje que lamiera el coño, mientras me despojaba del resto de mi ropa, mejor quitármela a que me la rompa, pensé. Me tumbe en el sofá y con mis dedos entre mi coño y su boca le dirigí para que dirigiera sus esfuerzos a donde más me gustaba, se notaba que no era la primera vez que se comía un coño, lo hacia muy bien. Yo, con el sobeteo del coche estaba caliente, Adam no hizo mucho más, pero yo comencé a sentir las sacudidas de un fuerte orgasmo. Me sujetó mi el clítoris entre sus labios y dientes y tiro hacia él al tiempo que rozaba con la lengua de izquierda a derecha.
Las sacudidas se sucedieron, debía estar regando todo el sofá, aunque Adam se daba prisa en tragar todos mis jugos yo notaba que una catarata goteaba de mi coño. Sin dejar de lamer, se despojo de su ropa y se dio la vuelta colocándose en posición del 69. Que barbaridad, que pollon, para un tío tan joven y aparentemente enclenque. Tuve que ayudarme de las manos, la polla ocupaba toda mi boca, quedaba parte fuera y rozaba casi la campanilla. Casi de inmediato, se corrió en mi boca, me jode que no me avisen, pero me gustó, no dije nada, le seguí mamando mi coño, desplazando la lengua de arriba a abajo. Yo notaba escalofríos permanentes. Estaba disfrutando. Hasta que la polla no se relajo, no la saco de la boca.
Mientras me besaba, aproveche para pasar a su boca los restos de semen que quedaba en la mía, le note que se sobresalto, pero trago sin decir nada. Mire de reojo al lugar donde se suponía que estaba Marina. Se escuchaban gemidos, pero pensé que debía estar debajo de todos aquellos tíos.
Adam me penetró, caramba con él, ya la tenia otra vez casi dura, me confesó después que se había tomado una viagra para poder tenerla tiesa todo el tiempo posible. Mi coño estaba bastante escocido del trote dado este verano pasado y su polla era muy ancha, pero no pregunto, me la clavo hasta dentro, junto mis piernas las puso sobre uno de sus hombros y comenzó un duro y frenético mete saca, le pregunte por su novia, por sus experiencias, me dijo que se habían conocido hace poco, que se gustaron, que ella había tenido otras relaciones, que era muy buena en la cama, aunque el necesitaba además de algún complemento con amigas o con putas: Me alarme no me entusiasmaba la idea de tener dentro de mi coño una polla que hubiera visitado coños de ese tipo. Me explico que con las prostitutas lo hacia siempre con condón. Bueno algo es algo, no había peligro y yo no era una puta para él.
Hablando y todo, note una descarga en mi coño, joder con el tío, se acababa de correr en mi boca y ahora otra vez en el coño. Me dijo que sentía haberse venido tan rápido, pero seria mejor que dejara a sus amigos participar, vaya hombre, iba tan bien y ya le entra remordimientos. No se la deje sacar, le sujete con mis piernas, moje uno de mis dedos en el chorreante semen que salía de mi coño y alargue mi mano hacia su año.
- ¿Que haces?.
- Relájate, veras que bueno - le dije, al tiempo que iba metiendo mi dedo en su culo, me costó, él no colaboraba, se sentía incomodo, pero a base de untar en el semen conseguí meter el dedo completo en búsqueda de la próstata a la que comencé a suministrar un suave, pero constante masaje. Lo note de inmediato, su pene se tensó dentro de mi vagina, seguí un rato mas hasta que comenzó a bombear dentro de mi.
No se corría, pero la tenia muy dura y por lo menos no paraba, cuando lo hacia, volvía a meter el dedo y volvía a sobarle su zona erógena mas intima y desconocida para la mayoría de los machos. No sé el tiempo que pasó, pero el constante mete saca consiguió excitarme más y que una multitud de mini orgasmos se sucediera, el aprovechaba el descontrol para meterme la lengua en las orejas y mordisquearme a sugerencia mía los pezones. Cuando pensé que no se iba a correr, y mientras rozaba su próstata note como ésta se contraía y otro chorro entraba en mi vagina. Se desplomo sobre mi pecho. Yo quería seguir la fiesta y dejarle exhausto, entonces no sabía que a la mañana siguiente era la ceremonia y que esa noche tendría que cumplir. Le susurre al oído que me apetecía que la metiera por el culo.
- No sé si podré - contesto.
- Bueno, te ayudare, mientras descansas.
Nos levantamos, nos duchamos, aproveche para que me besuqueara, bajo la ducha caliente, nos sobamos mutuamente, yo no conseguía dejar de expulsar jugos, el chico me gustaba y había decidido dejarle seco, nos secamos, me enfunde un albornoz que olía a mujer, lo cual me dio mas morbo aun. Tomamos unas latas de cerveza. Después me coloque en cuclillas delante de el, abrí su albornoz, la polla le colgaba pendulona, tenia mala pinta. Me la metí en la boca en medio de sus protestas, tuve que recurrir a mi arma secreta, subí mis manos y comencé a pellizcar sus pezones, esto nunca falla, se animó, su polla creció en mi boca. "Bueno parece que esto se anima" - Pensé. Le notaba reacio no quería seguir, protestaba, pero yo no quería terminar sin meterme esa herramienta por el culo. Últimamente he me vuelto insaciable y que si bien mi marido es quien lleva el control de la situación, cuando le estoy poniendo los cuernos soy yo quien quiere dominar y dejar a mis presas para el desguace. No paro hasta que sacio mis vicios o mi compañero huye o se duerme.
Cuando note que su polla reaccionaba, e incluso el acompasaba los movimientos para meterla y sacarla de mi boca, paré. Me despoje del albornoz, me di la vuelta, apoye mis manos en el respaldo de la silla y le invite a que me lamiera el ano. Eso pareció gustarle y resulto como en la comida del coño que Adam lo hacia muy bien, me ensalivo el culo, escupía permanentemente y metía la lengua, enseguida comenzó al meter un dedo, siguió ayudándose por la saliva, me gustaba, sabia lo que hacia, desde mi posición ni veía ni llegaba a tocar su polla. De repente la noté. Entró en mi ano, causando algo mas de color del acostumbrado, sin vaselina, me acorde que estaba en mi bolso, pero ahora ya era tarde, dolía, pero me gustaba, la altura de Adam, a pesar de mis tacones permitía que su polla entrara en mi ano desde arriba y golpeara la pared de mi vagina. El tardó una eternidad en vaciar sus últimas gotas de fluido, yo por el contrario grite como una loca en cada venida.
El chico estaba muy cansado. Se levantó se vistió dijo algo a sus muchos amigos que seguían en una orgía con Marina y con otras cinco chicas que se habían unido a la fiesta y se marchó.
Se me acercaron los más grandotes del grupo, "Te has pasado nena, Adam dice que no sabe como se lo va hacer a su chica, mañana cuando se case" sonreí para mis adentros, me encogí de hombros, no les gusto. Uno de los dos me copio en brazos y como una novia me introdujo en una de las habitaciones, vinieron tres o cuatro más. Nunca lo había hecho con tanta gente al tiempo. Creedme, estaba asustada, pero no podía salir corriendo.
En un instante Charles estaba debajo de mí y desde atrás tenia ensartada su polla, por cierto bastante grande, en mi coño, ¡Que gusto!, Tony se coloco entre las piernas de Charles y las mías y dirigió su polla hacia la parte superior de mi coño, no se como entró, pero entró. A los lados tenia a dos tíos que intentaban metérmela simultáneamente en la boca, se tuvieron que contentar con que a ratos se las mamara, a ratos porque el resto me lo pase gimiendo y gritando del placer que me estaban dando aquellos dos. Se veía que no habían follado nada en toda la tarde, porque descargaron una tonelada de semen en mi vagina que ya debía tener el tamaño de una plaza de toros.
Le toco el turno a los otros dos, más tradicionales yo encima de uno de ellos y el otro desde atrás con una polla atroz directamente a mi culo, que a pesar de la dilatación me dolió, unos segundos después ya no me dolía nada, estaba otra vez en medio de una vorágine de mete-saca por todas partes. Creo que en algún momento perdí la noción de lo que allí pasaba, no recuerdo cuando se corrieron, pero lo hicieron a lo bárbaro, porque me dejaron el coño y el culo totalmente empantanado.
Luego me llevaron con el resto del grupo y aquello ya fue otra cosa que no tenia nada que ver con el sexo, no se cuantas pollas chupé, me manosearon por todas partes, me la metieron por todos los agujeros a mí y a todas las que allí estábamos. No se como quedaron las otras, pero yo dormí mas de diez horas, por supuesto nadie nos invitó a la boda de Adam.
Nos levantamos con el tiempo justo de tomar una ducha y tomar el avión. Esta experiencia espero no repetirla gocé mucho, pero me dejaron el coño y el ano tan irritados que esa noche cuando mi marido quiso su parte no disfrute nada.
En el futuro seguiré follando todo lo que me encuentre que merezca la pena, ya me he visto con uno de los amables lectores de estos relatos y debo decir que me lo pase muy bien y que él se permitió hacer cosas que su mujer no le ha permitido nunca, no diré su nombre que se que ella también lee mis relatos, pero si diré que tiene una polla muy especial.
Un saludo a todos y seguid escribiéndome.
Ana
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