Después de estar trabajando un par de meses en una empresa me bajo la inquietud de hacer un poco de ejercicios ya que mi trabajo era muy sedentario así que sentí que necesitaba hacer alguna actividad física por lo que decidí inscribirme en el Gimnasio que tenia convenio la empresa. Así que un día después del trabajo me fui a inscribir, cuando estaba llenando los papeles para la inscripción la veo entrar a ella, ella era la señorita Daniela.
La Señorita Daniela era la Jefa de mi sección, ella llevaba como 3 años trabajando en la empresa a cargo del departamento en el cual yo entre a trabajar, por lo que era mi jefa directa. La señorita Daniela tenia alrededor de unos 38 o 40 años por lo que de señorita no tenia mucho pero le gustaba que le dijeran así ya que no se había casado nunca así que lo de señora con ella no iba.
La señorita Daniela era morena de pelo liso hasta la mitad de la espalda, de ojos como gata color verde, y labios carnosos siempre muy bien pintados, siempre andaba de pollera ajustada negra hasta un poco mas arriba de la rodilla con sugerentes tajos por el costado lo que hacia que cuando estaba sentada de piernas cruzadas dejaban a la vista sus muslos que se notaba que los tenia apretaditos, por lo demás siempre andaba con blusas que hacían transparentar el sujetador de turno que por lo general era de encajes, además siempre ocupaba sus blusas desabotonadas de arriba dejando a la vista su escote, no era de pechos muy grandes pero lo suficiente para hacer soñar a este relator con mas de alguna fantasía. No era muy alta pero si de caderas anchas y aunque no de cintura muy delgada la tenia bien marcada. Para tener casi 40 años estaba mantenida como una de 25.
Yo por mi parte en ese entonces tenia 24 años y era mi primer trabajo después de terminar la universidad, por lo que todo lo que estaba viviendo era nuevo para mí.
Me encontraba llenando la ficha en el mesón del Gym por lo que le daba la espalda a la puerta cuando la veo entrar, ella no me vio y entro directo a los camarines con su bolso deportivo al hombro. Como yo andaba sin equipo deportivo me fui para empezar al otro día y así lo hice.
Al otro día después del trabajo me fui al Gym y cuando me encontraba en mi primera serie de abdominales la veo salir a ella del camarín de damas, se había echo una cola en el pelo y se había puesto un cintillo, lucia un sujetador deportivo blanco el cual dejaba en evidencia sus pezones que se notaba que los tenia grandes y duritos para abajo vestía unas calzas de lycra que también eran blancas las que mostraban claramente que llevaba un colaless que se le enterraba en su culito pequeño, redondito y paradito, era glorioso. Me tenia vuelto loco. Mientras seguía haciendo mis abdominales, ella se sube al escalador a ejercitarse un rato, yo le miraba a través del espejo en el cual ella se reflejaba, después de unos 25 minutos ella tenia todo su sujetador mojado por la transpiración lo que dejaba mas en evidencia sus pechos. Subía y bajaba en el escalador, yo le tenia los ojos clavados en su culo y lo único que deseaba era tomarlo en mis manos y lamérselo con mi lengua.
Así paso como una semana en que nos topábamos en el Gym pero ella no me veía, hasta que un día yo me encontraba en la banca levantando pesas cuando alguien se me para al lado y escucho:
- Marcelo!... ¿De cuando que vienes al Gimnasio?.
- Hola... hace como una semana, mas o menos señorita Daniela... ¿Y Ud.?.
- Llevo un año viniendo ya.
Se notaba que llevaba tiempo ejercitándose ya que no tenia un gramo de grasa, mientras me respondía le quede mirando fijamente su sujetador el cual tenia mojado de tanto ejercitarse, le corrían las gotas de sudor por sus pechos los que se veían más grande de lo normal ya que su sujetador le quedaba bastante apretado, yo lo único que quería era lamérselas. Estaba excitadísimo y mi polla ya lo estaba demostrando a través de mi pantalón corto y como estaba tendido en la banca ella noto mi abultada polla. Ella al percatarse de mi polla sonrió y después de eso se fue al camarín y yo seguí ejercitándome para bajar mi nivel de excitación el cual era demasiado.
Así pasaron varios días donde nos topábamos, nos saludábamos y no pasaba mas allá de eso, mientras yo seguía fantaseando con ella que me la cogía, me imaginaba su coño negrito y afeitado, sus tetas duras con sus pezones erectos, que la penetraba por su culo echo a mano, cada vez me excitaba mas y cada vez me era mas difícil disimular mi cara de deseo al verla.
Así llego ese día que me tuve que quedar trabajando hasta mas tarde en la oficina. Me fui al Gym para botar el stres del día, este Gimnasio es de los que abren hasta las 12 de la noche por lo que llegue mas tarde de lo habitual, cual fue mi sorpresa cuando me di cuenta de que estaba la señorita Daniela también, eran como las 11:20 y quedaban como tres personas mas solamente en el Gym. Yo cansado ya, decidí ir a ducharme para irme a mi casa.
Estaba duchándome y mientras me masturbaba pensando en la Señorita Daniela y en todo lo que me gustaría hacerle siento que de golpe abren mi ducha y cual fue mi sorpresa cuando la veo a ella, era la señorita Daniela que se metía dentro de mi ducha rápidamente completamente desnuda, yo me paralice por completo pero ahí estaba ella con sus pechos firmes de pezones erectos y redonditos como los de una veinte añera, su barriga planita y dura de la cual ya me había percatado antes era perfecta, mas abajo entre su ombligo y su coño negrito y afeitado tenia un tatuaje que quería comérselo a besos, sus piernas ejercitadas y tonificadas eran increíbles, se notaba que además de ejercitarse iba al solarium ya que tenia las marcas en su cuerpo de un bikini muy diminuto, al verla así me prendí a mil... ella me queda mirando y dice:
- ¿Esa sacudida es en honor a mí?.
- Eeeehhhh... (no sabia que responderle)
- Sé que hace tiempo fantaseas conmigo, no tienes para que negarlo, ya que te veo tu cara de deseo cuando me ves ejercitarme.
Estaba tratando de sacar el habla cuando ella se me acerca, me saca mi mano y me tomo mi polla con la suya y suavemente empieza hacerme la mejor paja de mi vida, estaba sacudiéndomela cuando se pone de rodillas y se la come toda, me lamía mis bolas y se comía mi polla enterita, así estuvo unos minutos, yo no podía sacar el habla, quise decirle que me corría pero no podía, no aguante mas y me corrí entero dentro de su boca, a ella pareció no importarle por el contrario pareció que le gusto ya que se trago toda mi leche. Yo no podía creer que mis fantasías con ella se estaban haciendo realidad.
Después de esa increíble mamada la acorrale contra la muralla y empecé a besarle y a darle pequeños mordiscos a sus pezones que eran aun mejor de lo que me había imaginado, le pasaba mi lengua por todo su cuerpo, así fui bajando le di un par de besos en su tatuaje hasta llegue a su coño al cual con su rajita perfecta le metía mi lengua junto con un par de dedos los que jugaban con su clítoris ella jadeaba de placer, estaba en eso cuando siento que se abre la puerta del camarín y escucho voces que se acercaban, ella se silencio en el acto y el único sonido que se escuchaba era el caer del agua en nuestros cuerpos, por un minuto me paralice pero sentí tanta excitación al poder ser descubiertos que no deje de lamerle su coño eso la excito mas aun ya que tenia que contener sus gemidos así que seguí hasta que sentí que se corrió unas dos veces.
Después de eso mientras aun sentíamos ruidos la puse de espaldas contra la muralla y la embestí por detrás, le metí toda mi polla que estaba como roca sin previo aviso por su culo que parece que estaba virgen ya que costo un poco que entrara mi polla, mientras la embestía con una mano le acariciaba sus pechos fuertemente y con la otra le tapaba la boca para que no gritara, como la excito eso. La penetre hasta que me corrí dentro de su culo, después de correrme y extenuado caí de rodillas por el cansancio frente a su culo el cual le mordí y bese, estando en eso ya no sentí mas las voces por lo que deduje que los que habían entrado se habían ido.
Salimos de la ducha y con la adrenalina a mil, cruzamos rápidamente hasta la sauna que a esa hora se encontraba apagado viendo para todos lados para que nadie nos viera, nos encerramos en la sauna que aun se sentía tibio pusimos unas toallas sobre el escaño superior y allí tendí a la señorita Daniela. Me puse encima de ella dejándole caer toda mi polla dentro de su coño el cual estaba mojadísimo y a pesar de su edad se sentía aun apretadito, la embestía una y otra vez estaba excitadísimo ya que la señorita Daniela no dejaba de jadear se notaban sus años de experiencia. Como la sauna aun estaba tibia transpirábamos mas de lo normal por lo que veía como las gotas de sudor recorrían su piel color mate. Así estuvimos unos minutos y ya estaba que me corría de nuevo cuando ella me dice jadeando:
- Marcelo no te corras dentro de mí por favor.
Yo no entendí mucho pero no me pude negar a semejante petición después de todo el placer que me había dado aunque deseaba todo lo contrario, cuando ya estaba que me corría me salgo de encima, y ella sentándose rápidamente toma mi polla y se la pone cerca de sus pechos, no pasaron ni treinta segundos cuando sale de mi polla toda mi leche y se derrama por sus pechos, ocurrido esto ella con sus manos empieza a frotarse toda mi leche por su cuerpo y con uno de sus dedos unta un poco y se la lleva a la boca, colocando cara de que estaba comiendo lo mas delicioso del mundo. Después de eso yo ya no pedía nada más.
Terminado de haber cogido, me asomo para ver si había alguien afuera, al no ver nadie le digo a la señorita Daniela que salga y con una toalla cubriendo su cuerpo sale ella y corriendo se dirige al camarín de damas. Al ver que no la vio nadie entrar al camarín, me voy a duchar ya que había quedado todo transpirado después de semejante experiencia, después de ducharme y vestirme al salir del camarín me di cuenta que la señorita Daniela ya se había ido.
Al otro día cuando llegue a la oficina la señorita Daniela me saludo como lo hacia cada día, como si no hubiera pasado nada la noche anterior, yo la miraba desde mi escritorio y recordaba todo lo que había hecho con ella, sin poder creer lo que había vivido, estaba en eso cuando la señorita Daniela me llama para hablar con ella. Llego donde ella y me dice que me siente, yo lo hago y ella me dice:
- Marcelo, mira me cuesta mucho decirte esto, lo lamento mucho pero lamentablemente me avisaron de gerencia que las cosas no andan bien por lo que va haber una reducción de personal y como tú eres él más nuevo que entro a la empresa lamentablemente te tengo que despedir.
Yo no podía creer lo que me decía, pensé que había sido por lo de la noche anterior pero finalmente la entendí, me fui a recoger mis cosas al escritorio para irme y mientras estaba esperando el ascensor con mis cosas, llega ella y me entrega un papel, el cual decía:
- Lo de ayer fue la indemnización por el tiempo que trabajaste en la empresa, siempre fantasee contigo y nunca me atreví acercarme a ti pero cuando me dijeron que te tenia que despedir, me di cuenta que era mi ultima oportunidad de poder cumplir con mi fantasía.
Al final de la nota salía su teléfono. Yo me reí y me subí al ascensor.
Después de eso la llame un par de veces y me la cogí otras cuantas en su departamento, esas fueron las mejores cogidas y mamadas de toda mi vida pero al tiempo encontré un trabajo nuevo el cual era fuera de la ciudad por lo que deje de verla y no supe de ella nunca más. Nunca mas tuve una jefa como la señorita Daniela.